Hoy,
os voy a escribir una historia de un chico que soñaba todo el tiempo, siempre
estaba en su mundo y quería que se realizara ya que en la realidad siempre lo
pasaba mal y, al menos, en sus sueños era el chico más feliz del mundo.
Comenzamos esta historia cuando este chico en si tiene 17 años, ya después de
pasar una infancia trágica debida a ser débil con respecto a los demás y ser
bueno con todo lo que puede y ser insultado y humillado en muchas ocasiones y
encima, siendo homosexual que lo hace aun peor las cosas cuando se lo cuenta a
sus padres. Pues este chico, con 17 años y al haber acabado su bachiller con
una nota presentable, decide estudiar fuera de su ciudad a conocer mundo,
siempre con el permiso de sus padres. En aquella ciudad, podía disfrutar de
todo, hacer nuevos amigos, mantener una relación estable con tus compañeros de
piso y sus compañeros de universidad y organizar grupos para salir en algunas
ocasiones y conocer lo que es el amor de verdad. Ya fuera todo fue muy bien
para el chico (aunque le quedaran unas cuantas asignaturas). Se sintió feliz,
aun tuviendo algunos problemas con sus compañeros de piso por temas de limpieza
o cosas así, tuvo también muchos amigos en malaga compartiendo muchísimas experiencias
con ellos, y conoció el amor con otro chico. Se sintió querido, amado, arropado
por esa persona. Pero no todos esos sueños duran tanto tiempo, y cierto es, no
dudaron. Al enterarse sus padres de sus notas decidieron llevarlo a su ciudad
de nuevo y a obligarle sufrir todos los días por un gran calvario, es decir, no
un calvario, pero más o menos como si fuera una prisión del cual siempre se
quedaba en casa ya que no le permitían salir ni tocar un juego, ni poder leer,
nada de nada le permitían, solo estudiar y estudiar. El chico se sentía solo, y
a veces para poder reir un poco se metia en redes sociales de forma oculta para
poder comunicarse y mantener algo de vida social y meterse de vez en cuando en algún
juego para poder entretenerse pero ¿duraría esa época? Por ahora esta durando
pero de una manera más negativa. Sufre demasiados controles por su madre, ya
que nuestro padre se marcho un día por su hijo, es decir, este chico, por temas
de sexualidad, es decir, que no lo admitia sexualmente y quieran que no, a este
chico lo marcó de forma negativa aunque de apariencia no lo pareciese aunque también
el sufrimiento se lo llevo su hermana y su madre tras pasar varios días llorando
encerradas en sus cuartos llorando sin comer ni nada… y el chico mientras se
desahogaba a su manera intentando jugar a algo, porque sino se hundiría más de
lo hundido que estaba. Ya pasado un tiempo, seguían con sus controles, ya que
consistían en que no hubiera ningún juego en su habitación y encontraron algún que
otro juego, y recriminándole que porque tienes juegos estando en una
universidad, y que decían que tenia la llamada ludopatía, el chico pensó que,
para hacerlas callar, lo reconocería y asi las callo un poco, por eso lo
llevaron a un psicólogo y ahí el chico se estuvo desahogando durante un tiempo,
pero luego llegaron las primeras notas y la cosa se complicaba más y más
habiendo muchísima mas tensión en la casa de lo normal. Éste, pensando o
soñando, soñaba con poder vivir lejos de aquella casa, poder volver a ver a su
amor, o a alguien en quien le diera un poco de cariño, de amor, que lo
necesitaba bastante, un poco de comprensión o un poco de libertad para poder
hacer un poco su vida lejos de la jaula de lo que era su casa… lejos del mundo…
lejos de lo que le rodeaba en esos momentos. De esos sueños se vive más de una
vez, y más soñaba coger sus cosas una noche e irse, y no volver nunca, lejos de
ese infierno, aunque en parte lo haya provocado él al principio por lo ocurrido
cuando estaba lejos de casa o cuando ocurrió la marcha de su padre, ya que hubo
otros motivos aparte del contado, pero que por lo menos pueda tener alguna
visión de futuro o de libertad para él porque el dia menos pensado, piensa el
chico, lo lamentaran por todo lo que hacen, porque podría pasar que se fuera, o
que lo encontraran sangrando en un baño o por ingerir demasiado…
Me ha llegado al corazón esta historia. Algún día saldrás de todo eso, créeme
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